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La lideresa indígena kukama-kukamiria creció a las orillas del río Marañón. Ante los derrames de petróleo, extracciones y actividades ilegales que contaminan a dicho río, Canaquiri formó una alianza de 29 comunidades indígenas para conseguir que la justicia peruana concediera a un río personalidad jurídica, con derecho a fluir libremente y sin contaminación. Este logro, que no tiene precedentes en el mundo, le permitió ganar este año el Premio Goldman, considerado el Nobel del medio ambiente.
Fue tras un derrame en el año 2000 que Canaquiri fundó Huaynakana Kamatahuara Kana, una federación de mujeres de 29 comunidades indígenas a orillas del Marañón. Desde entonces, ha encabezado denuncias ante autoridades, enviado cartas a presidentes y movilizado a su pueblo. “Desde mujeres embarazadas hasta ancianos hemos salido a luchar por nuestro río”, declara a América Futura desde Estados Unidos. “Las autoridades por años nos prometían atención y hasta ahora no tenemos los derechos que nos corresponden”.
En 2021, cansadas de la indolencia y las promesas incumplidas, las kukama decidieron dar un paso inédito: demandaron al Estado peruano. Con el respaldo del Instituto de Defensa Legal, International Rivers y Earth Law Center, solicitaron que se reconociera la personalidad jurídica del río Marañón, es decir, que sea declarado sujeto de derechos. Hasta ese entonces, en América Latina, tan solo el río Atrato de Colombia había recibido esta figura.
Después de tres años, los jueces de Loreto, la región amazónica más extensa del Perú, dictaminaron en marzo de 2024 que el Marañón tenía derecho a fluir libremente y estar libre de contaminación, respetando la cosmovisión indígena que considera al río como un ser vivo .
Fue un fallo histórico en Perú . El tribunal de Iquitos, capital de Loreto, determinó que el gobierno peruano había violado los derechos inherentes del río y le ordenó tomar medidas inmediatas para prevenir futuros derrames de petróleo en la vía fluvial. El tribunal también dictaminó que el gobierno debía ordenar la creación de un plan de protección para toda la cuenca fluvial y reconocer a la comunidad kukama como su protectora. El gobierno apeló la decisión, pero el tribunal confirmó el fallo en octubre de 2024.
La petrolera estatal peruana, Petroperú, comenzó a construir el Oleoducto Norperuano en la década de 1970, y la región alrededor del río Marañón ha representado el 40 % de la producción petrolera del país desde 2014, con efectos devastadores. Se han producido más de 60 derrames de petróleo a lo largo del río desde 1997, algunos de ellos catastróficos.
