Mi fascinación por el mundo natural desde pequeña me impulsó a estudiar geología y, más tarde, especializarme en ingeniería geológica. Siempre me intrigaron las montañas, los suelos y los ríos, y quería entender las fuerzas que los formaban. Este interés innato por la naturaleza me llevó a elegir una carrera en STEM, con la convicción de que conocer nuestro planeta es clave para resolver problemas globales como el cambio climático y la gestión de recursos.
A lo largo de mi vida, noté la baja representación femenina en estos campos, lo que lejos de desmotivarme, me impulsó a desafiar los estereotipos. Mi objetivo era demostrar que las mujeres tienen un papel crucial en STEM y que, con determinación, podemos destacar y liderar en cualquier área. Mi pasión por las ciencias no solo buscaba responder preguntas fundamentales, sino también generar impacto social y ambiental.
A lo largo de mi carrera, he trabajado en proyectos que contribuyen a infraestructuras seguras y sostenibles, y a la protección del medio ambiente. Cada experiencia me ha reafirmado la importancia de empoderar a otras mujeres para que vean las ciencias exactas como un camino para transformar el mundo. Mi vocación no solo se basa en mi amor por la geología, sino en ser un ejemplo para las futuras generaciones, demostrando que las mujeres pueden marcar la diferencia en campos como la ciencia, la tecnología y la ingeniería.
Mi esperanza es inspirar a más mujeres a seguir este camino, mostrando que el conocimiento en STEM no solo es apasionante, sino una herramienta poderosa para crear soluciones innovadoras y sostenibles.