Recuerda que la primera mujer en el cargo de presidente de PERUMIN fue su madre “lo que hace que este reto sea doblemente especial para mí”,
“Tenía 22 años y en ese momento, entraba una consultora a hacer un estudio de impacto ambiental a Poderosa y yo fui como practicante. Estuve con el personal de medio ambiente haciendo las mediciones, con los sociólogos haciendo encuestas, y fue ahí donde me di cuenta de que quería estar en el mundo minero y seguir analizando cómo la minería puede generar más desarrollo”, precisa Jimena.
“Si bien es cierto, yo de chica iba mucho a Poderosa en mis vacaciones, había dejado de ir por 10 años o más y el cambio que yo veía era increíble. Ahí fue cuando yo me enamoré de verdad de la industria minera”, recalcó.