En su afán por convertirse en desarrolladora web, algo de lo que no aprendió tanto en su universidad, y demostrar que podía ser tan buena como los hombres, conoce Laboratoria. Mientras trabajaba en la mype, postula.
“Yo quería seguir creciendo y se me hacía difícil ingresar a algunas empresas porque me pedían certificaciones que eran muy costosas y no podía acceder a ellas. Investigando, me entero de este emprendimiento social". Postuló y la agarró.
Así llegó al Talent Fest, evento en el que las estudiantes de Laboratoria se enfrentan a retos propuestos por empresas grandes del país. “Es ahí dónde tienes que demostrar tu talento”, dice Peralta. Ella y un equipo en el que fue asignada tenían 36 horas para cumplir con un desafío. Lo hicieron y ganaron el concurso. Hoy lidera un grupo de seis personas en una compañía importante.
En Laboratoria, Miriam no solo se convirtió en Front-end Developer, también en una mujer empoderada. “Teníamos horas asignadas a temas de desarrollo personal, por eso las chicas de Laboratoria salimos creyendo en nosotras mismas, en lo que podemos lograr, sin temor a nada y con ganas de comerte el mundo”, asegura.
Se dio cuenta que era así cuando le ofrecieron ser la primera frontend developer que contrataba RIMAC Seguros.Ahora, gracias a sus recomendaciones, el área en la que trabaja cuenta con expertos y expertas en diseño de experiencia digital. Ha entrevistado e incluido a nuevas Laboratorians como parte de su equipo.